Nuevamente perdí Ítaca. Para sus habitantes desapareció cuando comenzaron a caminar un centímetro sobre el suelo. Ese sueño siempre lo quise, pero sabía que ni siquiera la imaginación amarraría esas tierras al mar. Los viajes tuvieron que realizarse en las aguas, y las ítacas se perdieron en el aire. Otras islas vendrán a estos territorios. Las ocuparemos para alejarnos de ellas en los únicos viajes posibles. Aquéllos que nunca nos alejarán del primer valle o playa donde no supinos de nada, pero siempre estuvimos ahí.